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domingo, 20 de marzo de 2016

Cómo controlar la ira

La ira es una de esas emociones que no deja de sorprenderme en cualquier aprendizaje emocional. 
Y no es que anteriormente no hubiera sentido la ira, sino que he aprendido a canalizarla y el otro día a situarla en el contexto de una lucha de polaridades, en un taller de inteligencia emocional.
Me he dado cuenta que sentir rabia por lo que hace otra persona, es en realidad ira de una parte mía que está en disputa con otra parte mía, es como una lucha de contrarios dentro de mi. Y basta ver fuera alguna situación que se amolde para proyectarla fuera. Así de fácil. Crees que sientes ira por la otra persona pero es tan sutil que es ira por ti mismo proyectada fuera de ti mismo. 






Veo a esa persona que no para de quejarse, y siento ira. 

"Qué quejica, se hace la víctima. Mira que es pesado!" pienso...
Inmediatamente empieza el ejercicio...me pongo en el papel de (la otra persona) y me contesto de manera defensiva, luego lo intento de manera "racional" contando una historia desde la "cabecita".
Pero más tarde lo hace desde la indiferencia, hasta llegar finalmente a la parte dolorida, al niño interior como algunos dirán. Por fin te sientes "tocado" y "hundido". Identificas lo poco que te cuidas, o lo poco que te haces caso a ti mismo.
Y bien me ha servido para poner conciencia en que detrás de sentir ira frente otra persona, puede haber una polaridad surgiendo dentro de nosotros.
En el ejemplo anterior podría ser: deja de quejarte y ocúpate de ti, que te tienes olvidado. Sientes ira por no ocuparte, por no necesitarte, y cuando conectas con eso, te duele, pero evidentemente tampoco es el fin del mundo, aprendes bastante de todo ello.

Esto me da pie a pensar que no podemos llegar a sentir más allá de nosotros mismos, hay un vacío brutal entre dos personas, cada una percibiendo y sintiendo a su manera. En el fondo no sabemos nada del otro. Y eso es un abismo. Lo rellenamos con una ilusión? Con la proyección? Con una percepción equivocada. Y se hace inconsciente para no volvernos locos. Pero que ocurre que si doy espacio a la otra persona para que sea como sea? total no voy a saber realmente lo que le pasa por la cabeza? Y si ese espacio me lo doy a mi mismo también? Permitiéndome ser como soy?



Otra cosa que ayuda a más de una persona, es conectar con la ira. Hay personas que por educación, creencias, religión, etc...ven la ira como algo malo, reprobable, una emoción a rechazar. Y la verdad es que bien canalizada, es una emoción como las demás con pleno derecho a ser sentida. No hay que aprender a controlarla sino a dejarla fluir.


Un modo de canalizarla es coger un trozo de manguera de plástico de unos 40 cm, hueco por dentro, buscar un sillón fuerte al que poder golpear con la manguera sin destrozarlo.

Una vez se conecta con la ira préviamente, sintiéndola en el cuerpo, se flexionan las piernas como haciendo una sentadilla y se golpea con fuerza el sillón con la manguera. La manguera hay que cogerla con fuerza con las dos manos y dar un golpe seco. Como si fuese una espada, intentando "cortar" el sillón por la mitad.
Evidentemente hay que tener cuidado en no hacernos daño. Al final de unos cuantos golpes, y conectado con la ira, uno se siente mucho mejor.
Evidentemente sino conectas con esa emoción, no sirve de nada, es un mero ejercicio físico.
También ayuda soltar algún grito, algo así como en las artes marciales. O pensad en los golpes de raqueta de los tenistas.

Tenemos parte animal, nos guste o no, y esa agresividad no hay que guardarla, porque se descargará sobre el propio cuerpo. Este ejemplo hecho de manera controlada y consciente en lo que se está haciendo, es algo estupendo. Aconsejado a los que tienen jefes que son una joya.


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