miércoles, 30 de marzo de 2016

Frases de enfado que proyectamos

Imagina que tu compañero de trabajo recibe un correo que le provoca un estado de rabia, un enfado considerable.




Cómo me lo podría tomar yo? Pues depende.
Si soy una persona que no me permito expresar rabia o enfado, me sentiré realmente molesto con esa persona.
Si soy una persona miedosa, sentiré miedo por su agresividad y eso me podría provocar ansiedad incluso.
Sea como sea, intentaré utilizar varias artimañas para intentar cambiar su estado, quizás para que se calme o bien lo usaré a él para proyectar mi propia rabia no gestionada. 
De una manera activa o pasiva.

l es el culpable de cómo me siento yo ahora!", "Es un exagerado", "No tiene razón".
Qué situación más incómoda no?
Pretenderemos cambiar al otro y jugaremos con la culpa. O sea lo manipularé. Y si no puedo conseguir mi propósito pues ya tengo la culpa preparada para ser desplazada hacia el otro.

Y si permites que el otro tenga derecho a estar enfadado?
Tiene derecho a estar enfadado, podrías incluso sintonizar con su propia rabia, sí, conecta con tu propia rabia, y sácala también...si crees que tiene razón su enfado.

Permitir, tener confianza,... total ese estado emocional no durará toda la vida, eso nos hará darnos cuenta, que en algunos minutos, aquel enfado parece diluirse.
Los estados emocionales se acaban diluyendo con el tiempo.
La clave, es saber gestionar el propio estado emocional al verlo en el otro, porque del mismo modo, lo vemos en nosotros mismos.

sábado, 26 de marzo de 2016

La interpretación de los sueños


Te encuentras en un pequeño parque, un poco a las afueras de la ciudad.
Observas a un encantador de serpientes. De repente ves como se abre un pequeño cesto de mimbre de color crema. Una pequeña culebrilla sale disparada.
Tiene una orden, cazar bichos de más de 20 Kg.
De golpe se divisa a lo lejos un perro que va con su dueño, lo lleva atado con una correa, una especie de cadena de metal.
En ese mismo instante la agresividad crece de manera abrupta en el ambiente, su puede oler la rabia que invade a los dos, ambos se enzarzan en una pelea feroz.
La serpiente se ha convertido en una boa, de un tamaño descomunal, como si se hubiera comido un animal de tamaño considerable.
El perro se comporta como un oso, es de color marrón oscuro, con manchas negras y crece en tamaño. Es como un gran oso marrón.
Se muerden, tú te encuentras en medio de la pelea, como un espectador. Pero vas dando ánimo al perro-oso demostrando una cierta lealtad, acariciando su lomo, tal como si fuera un perro.
Pasados unos minutos, la pelea acaba. No hay un claro ganador, pero aparece un juez que da la victoria al perro-oso por puntos. Del mismo modo que un combate de boxeo.

Qué información nos puede dar este sueño? El enfoque de Perls es realmente creativo. Trabajó el sueño como una proyección. Cada elemento del sueño es un símbolo, una representación de una parte nuestra.
El tema es que cada símbolo sólo tiene significado para el soñante, y no se trata de hacer psicoanálisis Freudiano, no es un tema que deba llevarse al campo mental, sino que de alguna manera el soñante, en fantasía, en el momento presente, irá interpretando cada elemento del sueño.
Es algo similar a lo que sería una obra de teatro, pero en este caso los personajes que se irán interpretando pertenecen al propio actor.
Así, se podrá identificar con el perro-oso o la serpiente, con el amo que lleva encadenado al perro-oso, etc...E irá conectando con esas partes, a nivel emocional e instintivo,  de esta manera uno podrá ir tomando consciencia de la partes propias, o alienadas de uno mismo. 
Es una puerta abierta al subconsciente, y el trabajo pendiente es integrar de manera consciente todas esas partes que en realidad son nuestras.

Existe bastante material de la mano de Fritz Perls en lo relativo a la interpretación de los sueños, os animo a seguir leyendo para conocer más cosas de esta corriente psicológica.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Proyecciones que dan pena

Imaginemos la siguiente situación.
Estás sentado sólo en un banco en la entrada de una terminal del Aeropuerto.
El viento sopla con fuerza, aunque no hace un frío extremo.

Desde tu sitio ves llegar autobuses llenos de azafatas con sus abrigos largos de color azul eléctrico. No paran de llegar uno tras otro, mientras las azafatas se dirigen a su trabajo. Rostros serios, un poquito cabizbajos, no parecen ser muy felices.

Te gustaría tener que esperar a alguien, pero la realidad no es esa. No esperas a nadie, no has venido a hacer nada, simplemente estás ahí, observando.
De repente, pasan tres chicas con sus maletas de cabina, y una de ellas se te queda mirando, tú le aguantas la mirada.
En ese mismo momento, piensas que por su mirada, ella estará pensando,
"qué pena da ese chico! ahí sólo, sentado en un banco. Es un poquito desagradable incluso..."
Mientras se aleja, te sientes fatal por como te ha mirado esa chica y la pena que ha sentido.

Bien, una vez imaginada esa situación, vamos a darle la vuelta basándonos en la proyección.
Seguramente, una parte de ese chico, se da cuenta y siente que él no tiene a nadie, que no espera a nadie. Que no pinta nada en esa situación. Ve a los demás felices por emprender un viaje, o contentos por estar de vuelta.

La vida se va encargar de ponerle un espejo, una pantalla, para que él pueda proyectar ese pensamiento, ese sentimiento, que no acepta y que le duele.
Y así ocurre. Basta con encontrar una mirada de una chica, que posiblemente estará pensando en su novio, que lo echa de menos, o al ver a ese chico sólo, estará pensando, yo también estoy sola, cómo me gustaría tener pareja y poder ser feliz, o quizás estará pensando en un familiar que echa de menos y que ella identifica con ese chico. O cualquier otra cosa que os podáis imaginar. Su rostro deja entrever que algo así puede estar pensando.
Lo espectacular de todo esto, es que el chico es a la vez pantalla y espejo para la chica, y ella depositará la proyección correspondiente.

Cual es la lección entonces? Lo primero, darse cuenta de que la proyección sobre la chica es exclusiva del chico. Para el chico es intolerable pensar eso. Cómo se puede dar pena? Que yo soy patético? Que doy pena por estar sólo? De una manera hábil eso se acaba trasladando hacia fuera.
Quizás lo más fértil sería recuperarla e integrarla de nuevo. De esa manera, el chico se conocerá un poquito más. Y aprenderá a identificar cuales son sus necesidades, cómo se siente, porque algunas son muy sutiles. Aunque le duela, tendrá que hacerse responsable y actuar en consecuencia.

domingo, 20 de marzo de 2016

La Proyección según la terapia Gestalt


Imagina que ves un rótulo con símbolos chinos en la fachada del edificio de enfrente.

Te preguntas, qué significado tiene?


Mi respuesta sería, es algo relacionado con un restaurante chino, seguro que quiere decir "Gran Muralla" o "Dragón dorado".

Al mismo tiempo otra persona diría, que símbolos tan bonitos!, me encanta cada trazo y la composición del rótulo.
En ese mismo momento, el dueño del establecimiento tendrá posiblemente otra idea de lo que su rótulo significa para él.
Así podríamos seguir hasta el infinito, cada persona vería su propia proyección en esos símbolos orientales.
No me canso de remarcar que en este mundo casi todo es proyección mental.
Hay un matiz importante. La información va a hacia nosotros, estamos inmersos en una realidad de ondas electromagnéticas del espectro visible, la luz. De ondas de presión en el aire, el sonido. De moléculas que revolotean hacia nuestra nariz, los olores.
Estamos continuamente bombardeados por información que proviene del exterior y también del interior. Ya que tenemos sensores externos e internos.

Cada uno crea su propia realidad. Sobretodo cuando esa realidad duele, no encaja, no se entiende, se proyecta hacia fuera con fuertes sentimientos de rabia o indiferencia por ejemplo. Se desplaza el sentimiento de rabia generado contra una parte de nosotros mismos hacia fuera. Es decir de la idea que tenemos de lo que hay fuera, a lo que hay fuera físicamente.



De la misma manera, proyectamos la felicidad hacia los objetos o personas que nos "hacen" sentir bien.

Pero volvamos al ejemplo del rótulo, ese objeto o persona hará sentir varias cosas a personas diferentes. Entonces el objeto pierde tal poder, no?. Somos nosotros quienes atribuimos propiedades a los mismos. En realidad está dentro de nosotros, no fuera.
Todo esto nos hace ver que todo es un gran engaño, una gran ilusión, en el sentido de la magia, un truco a escala universal.


Si yo creo mi mundo, lo primero que me doy cuenta es que soy responsable de ello, y a la vez libre. Porque soy yo mismo quien pone los límites a lo que percibo. Puedo elegir ver (en el sentido mental) las cosas de otra manera. La mala noticia es que no es fácil. Estamos programados para cambiar poquito y para vivir la ilusión como si fuese algo externo, real. Es normal, es un mecanismo de supervivencia, y el hombre primitivo no estaba para darle muchas vueltas a las cosas, sino para comer, sobrevivir y reproducirse.
Entonces, esto se puede cambiar tomando consciencia, estando presente, entrenando la atención, para que no caer en la gran ilusión, la gran trampa. Darse cuenta, de que todo lo que percibimos no es real, en el sentido más amplio de la palabra.
Quien tiene más verdad sobre la percepción de una onda electromagnética del espectro visible? Un ser humano? Un animal? Una planta? Una cámara? Todos ellos interactúan con la onda a través de sus receptores y eso produce un resultado, pero acaso es más real la nuestra? Porque tendría que serlo? Y acaso no puedo existir otra forma de vida que sea capaz de percibir esa onda de otra manera que ni siquiera podemos aún imaginar?


_-_-_



Pero aún hay más, proyectamos sobre partes de nuestro propio cuerpo. 

Por ejemplo una muela con caries que nos "hace" sentir dolor. Vamos a sentir rabia y la vamos a proyectar en ella. Atribuyéndole un "poder" que no tiene. 
Probablemente para un dentista esa muela tenga otro significado. La muela no hace las cosas a nivel personal, para fastidiarnos, se limita a vivir en harmonía con todo el sistema que es nuestro cuerpo.
Y una pierna, para un traumatólogo tu pierna ES una cosa, y para ti ES otra. 
O para un culturista, su pierna y su percepción seguramente es muy diferente a la tuya. 
A ti te podría dar aversión ver tanto músculo vascularizado. Sin embargo él podría ver un paso más en el crecimiento muscular hasta lograr su objetivo.
Claro está si tuviéramos que estar todo el tiempo relativizando nuestra percepción probablemente moriríamos. Es un mecanismo evolutivo del cerebro para la supervivencia del ser humano.
Pero eso no elude la responsabilidad de saber que todo es una ilusión, y de que podemos tomarnos las cosas de un modo más fértil, que nos haga aprender, que nos haga expandirnos y no quedarnos encallados en esa "idea" de lo que es la realidad.
Da la sensación de que no somos capaces de entender el cuerpo como un todo, sino que enfocamos (figura vs fondo) y partimos por donde queremos. Una mano, una pierna, una muela.


Incluso una emoción, como la rabia, está proyectada también, ya que no necesariamente tiene que ser algo negativo. Cada persona tiene una idea de lo que es la rabia.

En el cuerpo se "siente" de una determinada manera, pero otra vez más nosotros le damos un valor, un significado basado en nuestra concepción del mundo y en nuestra experiencia.
Unos no se podrán permitir sentirla, ya que fueron educados de niños a no demostrar esa emoción. Otros quizás tendrán una respuesta emocional sobradamente exagerada, dramatizando y tergiversando lo que en principio era sólo rabia. 
Otros intentaran "racionalizarla" apagando esa emoción y resguardándose en ideas conceptuales, que tampoco tienen que ver ya mucho con la rabia. 
Son estrategias que cada uno desarrolló de niño para sobrevivir.


Podemos proyectar sobre elementos de la naturaleza macroscópica, por ejemplo un día con un sol reluciente que vaya en contra de nuestros propósitos, o un día de lluvia que nos haga añicos nuestros planes.

Podemos proyectar sobre el universo micro, por ejemplo átomos, aunque esto está reservado a personas que estudian ese tipo de universos.
Imprimimos nuestra huella personal en todo que llega a nuestro cerebro.
Podemos proyectar sobre los animales, sobre las plantas, sobre los insectos. Que curioso que también ellos se interpongan en nuestro camino. O qué mal se porta mi mascota, o como me quiere mi mascota.
Para un apicultor una abeja significa algo tan diferente que para un fóbico a los insectos!

Cómo meditar

    La meditación es una de esas palabras que están de moda últimamente en la cultura occidental.
Según la definición de Wikipedia: describe la práctica de un estado de atención concentrada, sobre un objeto externo, pensamiento, la propia consciencia, o el propio estado de concentración.
La meditación se caracteriza normalmente por tener algunos de estos rasgos:
  • Un estado de concentración sobre la realidad del momento presente
  • Un estado experimentado cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos
  • Una concentración en la cual la atención es liberada de su actividad común y es focalizada en Dios (propio de las religiones teístas)
  • Una focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o la recitación constante de un vocablo o de una sucesión de ellos.
La meditación no sólo puede tener propósitos religiosos sino estar también enfocada en el mantenimiento de la salud física o mental, e incluso puede tener propósitos de conexión cósmica para encontrar respuestas a preguntas universales que a lo largo de la Historia el ser humano ha tenido[cita requerida]. Existe una amplia variedad de guías y enseñanzas para la meditación, que van desde las que se presentan en las religiones hasta las terapéuticas, pasando por las ideologías propias de ciertos individuos.


  Uno de los problemas que yo veo bajo mi punto de vista, y considerando que no soy un letrado en este tipo de actividades, es que se le otorga un carga religiosa o de misticismo, como por ejemplo el hecho de poder levitar. O una conexión con Dios.
Como muchas otras cosas, lo mejor es experimentarlo y vivenciarlo para poder dar respuesta a qué es la meditación para uno mismo. Incluso puede variar con el paso del tiempo.
En mi caso reconozco que tengo cierta flexibilidad para adoptar la postura de semiloto, loto. Es esa postura que se doblan las rodillas y se pone un pie sobre una pierna. O cada pie sobre cada pierna.
Para mi, la meditación empieza con el hecho de relajarse físicamente. Yo tengo un sistema infalible en mis manos, ya que cuando me relajo, empiezan a calentarse. Es decir que dispongo de un método empírico que me indica que estoy relajado.
Luego intento focalizar mi atención plena en mi respiración, contando las respiraciones de 1 a 4. Hasta aquí todo es muy bonito, pero nada más lejos de la realidad.
En cuanto llevo unos minutos, mi mente empieza a descontarse, cuenta hasta 6,8, o se distrae en otra cosa. Empiezan a venir recuerdos a mi mente de cosas que he pensado antes o que he hecho antes. O incluso cosas que tendré que hacer luego.
Pero no pasa nada, sigo focalizando mi atención en la respiración de nuevo.
A la que llevo 10 minutos, mi mente ya empieza a boicotearme. 
"Mira que ya llevas mucho rato", 
"Seguro que el timer se ha estropeado, y si no suena nunca? Y si te quedas meditando horas y horas?" "Ya debe ser la hora de acabar" 
"Por hoy ya es suficiente"
De nuevo, sigo focalizando mi atención en la respiración y justo cuando lo consigo de nuevo, suena el timer. Es como una prueba que tengo que pasar y cuando la paso, justo acaba la sesión, es algo curioso.

Entonces, cual es mi objetivo? Para mi, es mejorar la salud. Liberarte del estrés, tanto físico como mental, aunque sólo sean 15 minutos al día, es un beneficio. Es ocuparte de ti mismo, cuidarte de otro aspecto de ti mismo. Y no hay excusas, mucha gente puede disponer de este tiempo si realmente se lo propone.
Llevo un mes practicando y considero que estoy empezando, aún así, lo comparto para quitarle esa carga o esa etiqueta que se asocia a la meditación. Ya veremos si consigo iluminarme algún día, conectar con la Fuente, o simplemente estar mejor. De momento, es altamente recomendable.


Con la práctica posiblemente irás experimentando sensaciones sutiles del cuerpo. Por ejemplo, los latidos del corazón. No necesariamente los notarás siempre que te pongas a meditar. Tampoco hay que obsesionarse en experimentarlo ya que esa misma idea nos saca del objetivo de la meditación. Deja que ocurra, si tiene que ocurrir.



En el modo de vida habitual, estamos tan desconectados de nuestro cuerpo que vivimos en un estado de "ilusión mental". El hecho de calmar la mente y poder escuchar tus propios latidos, te da una sensación de Vida. No hay nada más corporal que sentir como late tu corazón, y lo conectado que estás con la Vida.

Algo parecido ocurre con la respiración, habitualmente no somos conscientes de nuestra respiración. Si fijas tu atención hacia dentro de ti te das cuenta de que en ese momento estás tan lleno de Vida que todos los pensamientos se diluyen.




Cómo controlar la ira

La ira es una de esas emociones que no deja de sorprenderme en cualquier aprendizaje emocional. 
Y no es que anteriormente no hubiera sentido la ira, sino que he aprendido a canalizarla y el otro día a situarla en el contexto de una lucha de polaridades, en un taller de inteligencia emocional.
Me he dado cuenta que sentir rabia por lo que hace otra persona, es en realidad ira de una parte mía que está en disputa con otra parte mía, es como una lucha de contrarios dentro de mi. Y basta ver fuera alguna situación que se amolde para proyectarla fuera. Así de fácil. Crees que sientes ira por la otra persona pero es tan sutil que es ira por ti mismo proyectada fuera de ti mismo. 






Veo a esa persona que no para de quejarse, y siento ira. 

"Qué quejica, se hace la víctima. Mira que es pesado!" pienso...
Inmediatamente empieza el ejercicio...me pongo en el papel de (la otra persona) y me contesto de manera defensiva, luego lo intento de manera "racional" contando una historia desde la "cabecita".
Pero más tarde lo hace desde la indiferencia, hasta llegar finalmente a la parte dolorida, al niño interior como algunos dirán. Por fin te sientes "tocado" y "hundido". Identificas lo poco que te cuidas, o lo poco que te haces caso a ti mismo.
Y bien me ha servido para poner conciencia en que detrás de sentir ira frente otra persona, puede haber una polaridad surgiendo dentro de nosotros.
En el ejemplo anterior podría ser: deja de quejarte y ocúpate de ti, que te tienes olvidado. Sientes ira por no ocuparte, por no necesitarte, y cuando conectas con eso, te duele, pero evidentemente tampoco es el fin del mundo, aprendes bastante de todo ello.

Esto me da pie a pensar que no podemos llegar a sentir más allá de nosotros mismos, hay un vacío brutal entre dos personas, cada una percibiendo y sintiendo a su manera. En el fondo no sabemos nada del otro. Y eso es un abismo. Lo rellenamos con una ilusión? Con la proyección? Con una percepción equivocada. Y se hace inconsciente para no volvernos locos. Pero que ocurre que si doy espacio a la otra persona para que sea como sea? total no voy a saber realmente lo que le pasa por la cabeza? Y si ese espacio me lo doy a mi mismo también? Permitiéndome ser como soy?



Otra cosa que ayuda a más de una persona, es conectar con la ira. Hay personas que por educación, creencias, religión, etc...ven la ira como algo malo, reprobable, una emoción a rechazar. Y la verdad es que bien canalizada, es una emoción como las demás con pleno derecho a ser sentida. No hay que aprender a controlarla sino a dejarla fluir.


Un modo de canalizarla es coger un trozo de manguera de plástico de unos 40 cm, hueco por dentro, buscar un sillón fuerte al que poder golpear con la manguera sin destrozarlo.

Una vez se conecta con la ira préviamente, sintiéndola en el cuerpo, se flexionan las piernas como haciendo una sentadilla y se golpea con fuerza el sillón con la manguera. La manguera hay que cogerla con fuerza con las dos manos y dar un golpe seco. Como si fuese una espada, intentando "cortar" el sillón por la mitad.
Evidentemente hay que tener cuidado en no hacernos daño. Al final de unos cuantos golpes, y conectado con la ira, uno se siente mucho mejor.
Evidentemente sino conectas con esa emoción, no sirve de nada, es un mero ejercicio físico.
También ayuda soltar algún grito, algo así como en las artes marciales. O pensad en los golpes de raqueta de los tenistas.

Tenemos parte animal, nos guste o no, y esa agresividad no hay que guardarla, porque se descargará sobre el propio cuerpo. Este ejemplo hecho de manera controlada y consciente en lo que se está haciendo, es algo estupendo. Aconsejado a los que tienen jefes que son una joya.


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